miércoles, 30 de julio de 2008

Los Tres Consejos

Una pareja de recién casados, era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa: Querida, yo voy a salir de la casa, voy a viajar bien lejos, buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida más cómoda y digna. No sé cuanto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa: Que me esperes y mientras yo esté lejos, “me seas fiel, pues yo te seré fiel a ti”.
Así, siendo joven aún, caminó muchos días, hasta encontrar un hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda. El joven llegó y se ofreció para trabajar y fue aceptado. Pidió hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado también. El pacto fue el siguiente: “Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme, el señor me libera de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya. El día que yo salga usted me dará el dinero que haya ganado”.Estando ambos de acuerdo, aquel joven trabajó durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso. Después de veinte años se acercó a su patrón y le dijo: “patrón, ya quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa.” El patrón le respondió: “Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una propuesta, ¿está bien? Yo te doy tu dinero y tú te vas, o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas. Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta”Él pensó durante dos días, buscó al patrón y le dijo: “Quiero los tres consejos”El patrón le recordó: “Si te doy los consejos, no te doy el dinero” Y el empleado respondió:”Quiero los consejos”… El patrón entonces le aconsejó: 1. Nunca tomes atajos en tu vida. Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida. 2. Nunca seas curioso de aquello que represente el mal, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal. 3. Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor, pues puedes arrepentirte demasiado tarde.
Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven, así: ”Aquí tienes tres panes, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa”. El hombre entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos de su casa y de su esposa que él tanto amaba. Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludó y le preguntó: “¿Para donde vas?” Él le respondió: “Voy para un camino muy distante que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera”. La persona le dijo entonces: “Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegarás en pocos días” el joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo, entonces volvió a seguir por el camino normal. Días después supo que el atajo llevaba a una emboscada… Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera de la carretera, donde poder hospedarse. Pagó la tarifa por día y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levantó asustado con un grito aterrador. Se levantó de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir a donde escuchó el grito.
Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo. Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le preguntó si no había escuchado el grito y le contestó que sí lo había escuchado. El dueño de la posada le preguntó: ¿Y no sintió curiosidad? Él le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: ”Usted es el primer huésped que sale vivo de aquí, pues mi único hijo tiene crisis de locura, grita durante la noche y cuando el huésped sale, lo mata y lo entierra en el quintal”.
El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa. Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, camino y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco más y vio que ella tenía en sus piernas, un hombre al que estaba acariciando los cabellos. Cuando vio aquella escena, su corazón se llenó de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad.
Respiró profundo y apresuró sus pasos, cuando recordó el tercer consejo. Entonces se paró y reflexionó, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer ya con la cabeza fría, él dijo: “No voy a matar a mi esposa, volveré con mi patrón y le pediré que me acepte de vuelta. Solo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel a ella”.
Se dirigió a la puerta de la casa y tocó… Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente. El trató de quitársela de arriba, pero no lo consiguió. Entonces con lágrimas en los ojos le dijo: “Yo te fui fiel y tú me traicionaste. Ella espantada le responde: “¿Cómo? Yo nunca te traicioné, te esperé durante veinte años”. Él entonces le preguntó: “¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?” Y ella le contestó: “Aquel hombre es nuestro hijo”.
Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Hoy tiene veinte años de edad. Entonces el marido entró, abrazó a su hijo y les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena. Se sentaron juntos a comer el último pan.
Después de la oración de agradecimiento, con lágrimas de emoción, él partió el pan y al abrirlo, se encontró todo su dinero, el pago de sus veinte años de dedicación. Muchas veces creemos que los atajos “quemar etapas” nos ayudan a llegar más rápido, lo que no siempre es verdad...
Muchas veces somos curiosos, queremos saber de cosas que ni nos dan respeto y no nos traen nada de bueno...
Otras veces reaccionamos movidos por el impulso, en momentos de rabia, y después falta y tardíamente nos arrepentimos... Espero que tú, así como yo, no te olvides de estos consejos, no te olvides también de confiar (aunque tengas muchos motivos para desconfiar).

martes, 29 de julio de 2008

8 Regalos

Aqui estan los 8 regalos que me gustaría dar y poder recibir:



1.- El regalo de Escuchar:

Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Solo escuchar.


2.- El regalo del Cariño:

Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos, estas pequeñas acciones demuestran el cariño por tu familia y amigos.


3.- El regalo de la sonrisa:

Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos y caricaturas, y tu regalo dirá “me gusta reír contigo”


4.- El regalo de una nota escrita:

Esto puede ser un simple “gracias por ayudarme”, un detalle como estos puede ser recordado de por vida, Y CAMBIARLA AUN TAL VEZ.


5.- El regalo del reconocimiento:

Un simple pero sincero “te ves genial de rojo”, “has hecho un gran trabajo” o “fue una estupenda comida” puede hacer especial un día.


6.- El regalo del favor:

Todo los días procura hacer un favor.


7.- El regalo de la soledad:

Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Se sensible a aquellos días y da este regalo a ti mismo o pídelo a los demás.



8.- El regalo de la disposición a la gratitud:

La forma mas fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como: !!”Hola”!! y !!”Muchas Gracias”!!

lunes, 28 de julio de 2008

Verdadero Amigo

La amistad es un sentimiento que va más allá del tiempo, más allá de las emociones. Es estar sin ser llamado, buscar sin ser buscado, es interesarse realmente y no por el simple hecho de que seas “tú” quien necesites. Un verdadero amigo es quien te extraña aunque te acabes de ir, es quien te llama porque ha pasado tan solo un segundo de la hora que acordaste llamar, es quien llora todas las noches cuando sabe que tu estás sufriendo, quien te llama aunque no tenga nada que decir; pues el hecho de llamarte de esta manera significa que te extraña por ser tú.
Un verdadero amigo te escucha y te dice la verdad, no te juzga más si te hace ver tus errores, es quien va a tu casa a compartir contigo. La amistad es algo que siempre debe ser mutuo, no es que solo recibas llamadas cuando yo estoy sufriendo, si no que tú también recibas cuando tú lo haces, no vale compartir solo los buenos momentos, pues te quiero todos los momentos a mi lado. Un verdadero amigo es alguien con quien podemos estar con los ojos vendados, una persona que sepa que decimos “rojo” aunque nuestros labios digan “dorado”.
No es fácil encontrar esta personita en este mundo tan cambiante. Los seres humanos nos hemos ido alejando de ese prototipo de “mejor amigo” que nos han enseñado desde pequeños. Pero esto no quiere decir que allá fuera no esté ese “verdadero amigo”. ¡Enamórate de la amistad! Tanto de sus virtudes, como de sus defectos, aleja tu corazón de falsos amigos y encuentra quien realmente se preocupa por ti.
Yo sé que a veces pareciese que no tenemos ese amigo, pero recuerda que porque un amigo falle una vez no significa que dejará de serlo. Cuida tus amigos y si ellos no saben realmente lo que es la amistad, no te alejes de ellos, solo enséñale lo que a ti ya te han enseñado.






Dedicado a ti, a ti mi mejor amigo, mi hermano, Julio Gutiérrez Passalacqua

sábado, 26 de julio de 2008

A Veces


A veces, queremos decir tantas cosas pero no las decimos…

A veces, se nos va el tiempo, en discusiones sin sentido…

A veces, en vez de decir cuanto amas, te la pasas diciendo tonterías…

A veces, pierdes a la persona que más amas, por no tratar de entenderla…

A veces, es bueno decir te amo, en vez de decir otras cosas…

A veces, las mañanas no son, como quisieras que fueran…

A veces, el sol no brilla como quisieras y tus días son grises…
A veces, la luna no la ves y tus noches son oscuras…

A veces, hay que tener paciencia, con la persona que dices que amas…

A veces, nos ciega la ira y ofendemos sin querer a quien más amamos…

A veces, es bueno pedir perdón, si sabes que has ofendido..

A veces, es bueno decirle a un/a amig@ cuanto lo extrañas…

A veces, es bueno ver los defectos tuyos antes que los ajenos...

A veces, dañamos a las personas que nos aman, porque somos ciegos...

A veces, soñamos con un mundo ideal, cuando en realidad lo tenemos en nuestras narices...

A veces, el mejor regalo que podemos dar es el silencio...

A veces, un amig@ puede llegar a ser un hermano...

A veces, me gustaria dejar de decir a veces y decir siempre, dejar de pensar y actuar, dejar de soñar y vovler a la realidad, dejar de ser lo que soy y mejorar como persona...

Yo Temía...


Temía estar solo hasta que…
…aprendí a quererme a mi mismo.

Temía fracasar hasta que…
…me di cuenta que, únicamente fracaso si no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que…
…me di cuenta que, de todos modos opinarían de mi.

Temía que me rechazaran, hasta que…
…entendí que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que…
…aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que…
…descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que…
…aprendí que no es el final sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que…
…me di cuenta que no es otra cosa más que “IGNORANCIA”

Temía al ridículo, hasta que…
…aprendí a reírme de mi mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que…
…comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que…
…comprendí que no podía herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que…
…vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que…
…vi que aún la mariposa más hermosa, necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

martes, 22 de julio de 2008

El Verdadero Valor de la Amistad

Ninguna relación puede funcionar si no aceptamos a las personas como realmente son en su vida pública. Como seres humanos tendemos a querer cambiar a los demás y hacerlos a la manera que a nosotros nos parecen que deben ser.

Es cierto que debemos ser una influencia positiva para los demás; no hay nada malo que imitemos lo bueno de ellos y que ellos, a su vez, imiten lo bueno de nosotros, pero los cambios que se realizan en una persona deben hacerse porque ella así lo desea y no por nuestro afán de cambiarla.

Hay seres humanos que no tienen amigos, porque quieren que las personas con quienes se relacionan sean perfectas, pero, hasta donde se sabe, aún no nace la persona perfecta, solamente el ente perfecto es Dios.

Todos tenemos defectos. Muchos de nuestros defectos son productos de la herencia de nuestros padres y abuelos, la educación, el medio. Cuando una persona confía en nosotros y nos demuestra su afecto, debemos ver lo positivo que hay en ella y la oportunidad de enriquecernos aprendiendo de sus virtudes y aceptándola con sus defectos, que son muchos.

Muchas de las grandes amistades que han existido se han formado entre personas totalmente diferentes tanto en carácter como en pensamiento, y muy diferentes entre sí. El cine y la televisión, a través de su historia, han creado a los personajes de muchas de sus series basados en este simple principio.

Es importante entender que todos somos diferentes y que la verdadera amistad consiste en armonizar nuestras diferencia y apreciar más a fondo lo mejor de nuestros amigos, aceptando aquello que no es placentero, pero que forma parte de su carácter y personalidad.

La lealtad es quizás la característica, por excelencia, de una buena amistad. Algunas veces, por trabajo, estudios u otras preocupaciones, no es posible muchas veces ver a los amigos con la frecuencia que quisiéramos. Llamar a nuestros amigos por lo menos para saludarlos ó escribirles, y saber cómo están tanto de salud como por su familia, es una forma de lealtad; obviamente olvidarnos de ellos es una deslealtad de nuestra parte.

Quizás la forma clásica de demostrar lealtad hacia nuestros amigos, es impedir a toda costa que otras personas hablen mal de nuestros amigos, cuando no están presentes y no se pueden defender de ese ataque. Esto no es fácil. Es necesario armarse de valor para decirle a quien habla mal, que se detenga en ese momento, y que si tiene que decir algo de nuestro amigo ó amiga, que lo diga de frente a las personas que insultó.

También se demuestra la lealtad estando con nuestros amigos ó amigas en las buenas ó en las malas. Especialmente si están enfermas. Es más, la verdadera amistad se demuestra en los momentos de prueba, en los momentos más difíciles.

Es muy común que cuando una persona vive en la prosperidad le sobren amigos. Esto es fácilmente observable entre los artistas de cine, los deportistas famosos, y otras personas que hacen vida pública y ganan por supuesto mucho dinero. Pero, ¿qué sucede cuando se acaba el dinero? La gran mayoría de los pseudo amigos desaparecen de la faz de la tierra. En una verdadera amistad no hay interés material, el único interés que prevalece es el que se tiene por la persona misma. Interés por disfrutar juntos lo positivo de la vida; interés por crecer juntos; interés por aprender juntos; interés por disfrutar de la compañía de los amigos sin importar si son ricos ó pobres, si te pueden dar algo ó no.

Muchas personas tienen amigos sólo para su beneficio propio. El interés genuino se manifiesta en las personas, no en las cosas materiales.

Como amigos podemos sentir empatía y solidarizarnos especialmente con el sufrimiento de quienes queremos de verdad. Los verdaderos y auténticos amigos tienen la capacidad de entender y compartir los problemas, los sentimientos, las alegrías, en fin, las emociones en sí mismas, pero sin hacer juicios. Cualquier alegría es mucho más grande, cuando se comparte con alguien; cualquier tristeza es más llevadera cuando se puede descargar en un amigo ó una amiga.

miércoles, 2 de julio de 2008

Las Piedras

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia.

Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:

¿Cuántas piedras piensan que caben en el frasco ?.

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco.

Luego preguntó ¿Está lleno ? Todo el mundo lo miró y asintió.

Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla (piedras pequeñas).

Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó.Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejan las piedras grandes.

El experto sonrió con ironía y repitió: ¿Está lleno? Esta vez los oyentes dudaron: Tal vez no.

¡Bien!

Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco.

La arena se filtraba en los pequeños huecos que dejaban las piedras y la gravilla.

¿Está lleno? preguntó de nuevo.

¡No! exclamaron los asistentes.

Bien dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco.

El frasco aún no rebosaba.

Bueno, ¿qué hemos demostrado? preguntó.

Un alumno respondió:

Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.

¡No! concluyó el experto:

Lo que esta lección nos enseña, es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

¿Cuáles son las grandes piedras en tu vida?

Tus hijos, la persona amada, tus amigos, tus sueños, tu salud.

Recuerda, pónlas primero.

El resto encontrará su lugar.-

martes, 1 de julio de 2008

El Valor de la Mujer

Cuenta la leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer.
Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:


Tomo la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve.

Mezclo tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la dio al hombre.

Después de una semana, vino el hombre y le dijo: ¡¡¡Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella!!!
Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.

Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo:

Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto.

Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba, me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios, devuélvemela, ¡¡¡porque no puedo vivir sin ella!!!
Ya veo, dijo Dios, ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella...