miércoles, 2 de julio de 2008

Las Piedras

Un experto asesor de empresas en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia.

Sacó de debajo del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa, junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:

¿Cuántas piedras piensan que caben en el frasco ?.

Después de que los asistentes hicieran sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco.

Luego preguntó ¿Está lleno ? Todo el mundo lo miró y asintió.

Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla (piedras pequeñas).

Metió parte de la gravilla en el frasco y lo agitó.Las piedrecillas penetraron por los espacios que dejan las piedras grandes.

El experto sonrió con ironía y repitió: ¿Está lleno? Esta vez los oyentes dudaron: Tal vez no.

¡Bien!

Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco.

La arena se filtraba en los pequeños huecos que dejaban las piedras y la gravilla.

¿Está lleno? preguntó de nuevo.

¡No! exclamaron los asistentes.

Bien dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco.

El frasco aún no rebosaba.

Bueno, ¿qué hemos demostrado? preguntó.

Un alumno respondió:

Que no importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.

¡No! concluyó el experto:

Lo que esta lección nos enseña, es que si no colocas las piedras grandes primero, nunca podrás colocarlas después.

¿Cuáles son las grandes piedras en tu vida?

Tus hijos, la persona amada, tus amigos, tus sueños, tu salud.

Recuerda, pónlas primero.

El resto encontrará su lugar.-

martes, 1 de julio de 2008

El Valor de la Mujer

Cuenta la leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer.
Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto:


Tomo la redondez de la luna, las suaves curvas de las olas, la tierna adhesión de la enredadera, el trémulo movimiento de las hojas, la esbeltez de la palmera, el tinte delicado de las flores, la amorosa mirada del ciervo, la alegría del sol y las gotas del llanto de las nubes, la inconstancia del viento y la fidelidad del perro, la timidez de la tórtola y la vanidad del pavo real, la suavidad de la pluma de un cisne y la dureza del diamante, la dulzura de la paloma y la crueldad del tigre, el ardor del fuego y la frialdad de la nieve.

Mezclo tan desiguales ingredientes, formó a la mujer y se la dio al hombre.

Después de una semana, vino el hombre y le dijo: ¡¡¡Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, parece que se divierte al hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella!!!
Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.

Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo:

Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, ella cantaba y jugaba a mi lado, me miraba con ternura y su mirada era una caricia, reía y su risa era música, era hermosa a la vista y suave al contacto.

Me cuidaba y protegía cuando lo necesitaba, me daba dulzura, ternura, comprensión y amor sin condiciones, por favor Dios, devuélvemela, ¡¡¡porque no puedo vivir sin ella!!!
Ya veo, dijo Dios, ahora valoras sus cualidades, eso me alegra mucho, claro que puedes tenerla de nuevo, fue creada para ti, pero no olvides cuidarla, amarla, respetarla y protegerla, porque de no hacerlo, corres el riesgo de quedarte de nuevo sin ella...

lunes, 30 de junio de 2008

Deciciones

Si hay que tomar una decisión, es mejor seguir adelante y atenerse a las consecuencias.

No sabrás de antemano cualés serán esas concecuencias.

Las artes adivinatorias fueron hechas para aconsejar al hombre, jamás para predecir su futuro.

Son exelentes consejeras pero pésimas profetisas.

Si las artes adivinatorias predijiesen el futuro, todos los adivinos serían ricos, felices y estrían casados.

Hay que tener mas confianza en lo que hacemos ahora, y si l ohacemos, hacerlo con ganas, disfrutar de ello, ya que mas vale hacer algo ahora y luego tener la opcion de arrepentirse, que arrepentirse ahora de no haberlo hecho.

Si se puede, hay que hacerlo, poruqe muchas veces, si no realizamos lo que queremos, el sentimiento de culpa y arrepentimiento cae sobre nosotros.

Es mejor hacer algo y arrepentirse que nunca haberlo hecho...

domingo, 29 de junio de 2008

Actitudes

Un paciente de treinta y dos años de edad fue en busca de un terapeuta para pedirle ayuda.


- No consigo dejar de chuparme el dedo - dijo.


- No se acostumbre a ello - respondió el terapeuta.

Pero chúpese un dedo diferente cada día de la semana y vea lo que sucede.


- A partir de ese momento , cada vez que el paciente se llevaba la mano a la boca, se veía instintivamente obligado a escoger el dedo que debía ser objeto de su atención ese día.

Antes de que acabase la semana esta curado.



"Cuando el mal se convierte en u nhabito, es difícil lidiar con él"

Pero cuando nos exige nuevas actitudes, desiciones, elecciones, entonces nos concienciamos de que no vale la pena tanto esfuerzo.


No es por librarse de hacer un trabajo, sino, que a la hora que hacer conciente este mal habito, tambien se hace conciente el trabajo que ralizabamos, y es alli cuando nos damos cuenta del trabajo inutil que realizabamos, y evitamos seguir haciendolo, para no desperdiciarlo.

Responsabilidades

El discipulo se acerco al maestro:

-Durante años he buscado la iluminación - dijo -.

Siento que estoy cerca.

Quiero saber cual es el paso siguiente.


-¿De qué vives? - le preguntó el maestro.

-Todavía no he aprendido a ganarme la vida; me ayudan mi padre y mi madre.

En cualquier caso, es un detalle insignificante.


-El paso siguiente es ver el sol durante medio minuto - dijo el maestro.


El discipulo obedeció.


Al acabar, el maestro le pidió que describiese el campo a su alrededor.


- No puedo verlo, el brillo del sol cegó mis ojos - respondió el discipulo.


- Un hombre que solo busca la Luz, y deja sus responsabilidades a los demás, acaba por no encontrar la iluminación.

Un hombre que mantiene sus ojos fijos en el sol, acaba por quedarse ciego - comento el maestro.

No desvaloricemos las pequeñas cosas que se nos presentan en el transcurrir de la vida, porque, por lo general, estas pequeñas situaciones son las que descencadenasn, tanto para bien como para mal todas las grandes situaciones, ignorar una es dejar pasar una oportunidad, enfrentarte a ellas es superarte, si te equivocas y caes, te pondrás de pie y continuarás haciendolo, en cambio, si la ignoras, lo único que te queda es quedarte en el suelo viendo como otra persona aprovecha esa pequeña oportunidad y comienza a triunfar...